“Cualquiera que sea tu historia, bienvenido. Has emprendido un largo viaje hacia la honestidad sexual y la revelación personal. Puede ser un camino arduo, pero es el único modo de conseguir lo que deseas. En el decurso, te parecerá que hay un montón desalentadoramente grande de conocimientos que aprender; no te deseanimes. El Amo más perverso del mundo, la Dómina más imaginativa, empezaron igual que tú hoy: curiosos, excitados y algo inseguros.”
Pat Califia,
“SM. Los secretos del sadomasoquismo”

miércoles, 12 de marzo de 2014

Mmmmm Facetting...























Evie Hunter - Serie The Pleasures - 1 The Pleasures of Winter


Serie The Pleasures

1- The Pleasures of Winter

Cuando la reportera Abbie Marshall necesita escapar de Honduras, un jet privado que lleva a una estrella de Hollywood es su única forma de salir. Consigue un viaje a casa con el actor irlandés Jack Winter, un conocido mujeriego y un chico malo en todos los sentidos. Abbie está profundamente alterada por la abrasadora belleza de Winter y su mente provocadora.

Después de que el descenso en picado del avión dentro de la remota selva les obligue a luchar por sobrevivir, Abbie capta tentadores atisbos del complicado hombre que hay tras la imagen. Y cuanto más ve de él, más la toca en alguna parte primitiva de ella que está decidida a reprimir. Pero después de un devastador encuentro con el lado oscuro de Winter, el desinterés de Abbie es destruido.

De vuelta a su vida normal, Abbie no puede olvidar lo que ocurrió, ni ignorar los impactantes rumores acerca de la vida privada de la estrella. Su lucha por encontrar un sentido a su tormento la lleva derecha de vuelta a Winter, quien está igual de obsesionado con ella. Pero si van a tener una relación, Abbie sabe que debe abrazar sus deseos ocultos... y aceptar los suyos propios.

Sin preocuparse ya por nada más excepto su embriagadora relación amorosa, Abbie es atraída a lo más profundo del oscuro corazón de Winter, y al secreto que amenaza con destruirlo todo...

Gracias Fallen Angels!!!!

lunes, 10 de marzo de 2014

Rosana Briel - Sin remisión


Sin remisión

Mar conoce a Hugo en una calurosa mañana del verano Barcelonés. La relación amistosa que mantienen, la llevará de modo fortuito a un encuentro con el hombre que después de cinco minutos y un baile, dejará en ella una huella imborrable.
Un encuentro sin posibilidad aparente de continuidad.
Noel no necesita a ninguna mujer en una vida que transcurre acorde a su gusto. Sin embargo, la irresistible atracción que siente por Mar le empuja a buscarla. ¿Qué clase de extraño hechizo ejerce sobre él?
Ambos iniciarán una relación plagada de incertidumbre y anhelos ocultos tras la que se oculta un secreto.
Un secreto que al ser revelado cambiará sus vidas y los conducirá al despertar de emociones jamás soñadas..

Puedes conseguirlo en:  http://www.casadellibro.com/libro-sin-remision/9788496693098/1692104

Feliz cumple mi Dueño!!!!!!!!!!


jueves, 6 de marzo de 2014

Raine Miller - La pasión de Darius


La pasión de Darius

Darius Rourke siempre ha deseado a la hermosa y misteriosa Marianne, y aprovecha la oportunidad de reclamarla cuando su familia se arruina. Él entiende intuitivamente la necesidad que ella tiene de seguir órdenes, y está dispuesto a todo para ser quien se las dé. Lo que Darius no sabe es que esa sumisión es la manera que tiene Marianne de hacer frente a un pecado de su pasado.

Durante la noche de bodas, Darius confirma que su virginal esposa es también la mujer apasionada que siempre imaginó. Pero cuanto más profundo es el deseo, más difícil le resulta ejercer el papel de amo, porque de esa manera jamás podrá conseguir que Marianne le ofrezca libremente lo que más ansía: su amor.

Darius y Marianne deberán enfrentarse a todos los dolorosos temores y secretos que amenazan con destruir el frágil amor que ha surgido entre ellos, su futuro y la perfecta pasión que tanto anhelan.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Cherise Sinclair - Serie Amos de Shadowlands 8 - Ojalá


8 - Ojalá

Después de su última frustración, Sally se da por vencida. Nunca encontrará a su propio Dom. En cambio, la experta en ordenadores está en la búsqueda de un empleo donde probablemente tenga que torcer la ley - sólo un poquito - para descubrir a los bastardos que habían esclavizado a sus amigas. Los tontos de los policías y los Federales obviamente necesitan ayuda.

Los agentes especiales del FBI, Galen y Vance, estuvieron esperando para jugar con Sally durante mucho tiempo. Cuando la revoltosa sumisa regresa al exclusivo club de BDSM Shadowlands después de una fallida relación, los experimentados Amos se alegran. Al notar que ella está reprimiendo sus emociones, estos poderosos Doms la presionan..., sólo para encontrarse con que su descaro oculta un corazón herido y vulnerable.

Conmocionada por la inesperada exposición emocional, Sally huye tanto de los exigentes Amos como de Shadowlands.

Tanto Galen como Vance tienen razones para no pretender una sumisa a largo plazo, pero cuando un brutal ataque de su ex-Dom lleva a Sally a la puerta de la casa que ellos comparten, ambos agentes se ven impulsados a protegerla. A ayudarla. A tomarla bajo sus mandos. Enamorarse no está en los planes.

Pero a medida que la hadita ilumina sus vidas, empiezan a querer más... hasta que descubren que ella está infiltrada en una organización que se deleita en la quema de personas vivas.

Del 1 al 5 
6
7

Gracias ZV!

lunes, 3 de marzo de 2014

El alfabeto Sissy

A. es la absenta, un auténtico Mickey Finn.
 B. es de la esclavitud, por lo que puede comenzar.
C es para el corsé, la forma que nos imaginamos!
D. es delicada, como bragas de seda, encajes.
E. es para los pendientes ahora de empalme de las orejas.
F. es para Abróchate el sujetador acolchado.
G. es el pegamento que la peluca se quedarán donde están!.
H. es de Tacones cual nos miramos en cada pie
I. es de pulgadas, cuarenta y ocho tazas de tellene!
J. es para Sacudir (movimiento al caminar) . Ahora trata de mantener el ritmo.
K. es de besos te dan a los chicos!
L. es que por culpa del amor, eres mi lovetoy!
M. es para el maquillaje. Nosotros lo unta en su comida!
N. es para las uñas que son de color rojo brillantey de larga
O. es "Obedece o te vas a salir lastimado!"
P. es para enaguas debajo de su falda.
Q. ¿es para "Quejidos! Que lloriqueando porcina!"
R. La venganza es, cual es finalmente la mía!
S. es de Sissi, ahora que es lo que eres!
T es para el maletero, donde puedes montar en el coche
U. es para Insta, a cual te satisfacen
V. es la virginidad-Kiss It Goodbye!
W. es para todos Webcam.Now sabe!
X. es la calificación que dio a su show.
Y. es por gritar. cual nos detendremos con cinta adhesiva.
Z. es de cero, la posibilidad de que usted va a escapar.

viernes, 28 de febrero de 2014

La Hipoxifilia; Técnicas y Precauciones

Tomado de: http://www.reportero24.com/2011/12/saludsexo-la-hipoxifilia-tecnicas-y-precauciones/
Autora: Felicia_Hardy



“Comenzaremos por decir que la moralización del riesgo es un tema más complejo de lo que creen los adeptos al sentido común[1].

Lo primero que hay que comprender es que la palabra “riesgo” debe su existencia a nuestra imposibilidad de ver el futuro. Si tuviésemos el don de la clarividencia y viésemos en una imagen nuestra propia muerte, no hablaríamos de riesgo sino de certeza. El concepto de riesgo está íntimamente ligado al de “incertidumbre”. Por eso, cualquier tipo de análisis que intentemos hacer acerca del riesgo implicará trabajar bajo una luz más que tenue.

A fin de responder la difícil pregunta que nos compete (¿qué nivel de sumisión al riesgo se considera autodestructivo?), decidimos tomar como punto de partida (al igual que hiciéramos con el tema anterior) dos actividades cada una de las cuales consideramos a un lado diferente del límite. En esta caso, sin embargo, nos pareció mejor comenzar por actividades no sexuales, a fin de evitar comentarios agregados (derivados del estatus “tabú” de todas estas actividades) que puedan entorpecer la explicación.

Tomaremos, por un lado, las carreras de autos (nadie acusa a los auspiciantes de aumentar sus ventas aprovechándose de un enfermo que arriesga la vida), y por el otro, el juego de la ruleta rusa. Ambas actividades son potencialmente letales, sin embargo, la mayoría de las personas considera (y estamos de acuerdo) que la primera es menos riesgosa que la segunda. La razón que justifica esta idea no tiene necesariamente que ver con el riesgo potencial de la actividad en sí misma (chocar a 200 Km. por hora no es necesariamente menos peligroso que recibir un disparo), sino con toda una serie de medidas que existen en las carreras y no en la ruleta rusa (uso de cinturones de seguridad, presencia médica en el predio, etc.), destinadas a controlar lo que podríamos llamar los “riesgos visibles”.

Por supuesto que existen un millón de otros riesgos, el piloto podría sufrir un mareo, producto de una afección hasta el momento no detectada del oído interno, y terminar por colisionar contra un muro. El hecho, sin embargo, de que la afección no haya sido detectada hasta el momento, lo convierte en un riesgo invisible. Además, este mismo problema podría afectarlo mientras baja las escaleras, con resultados igualmente letales.

Por otro lado, los riesgos visibles de la ruleta rusa también podrían ser eliminados, utilizando, por ejemplo, balas de fogueo. Ciertamente, nadie consideraría a la ruleta rusa como una actividad peligrosa si se practicase de esta forma, independientemente de la posibilidad de que alguien confunda el cargador.

Aquel que intentase llevar su seguridad más allá de los riesgos visibles se encontraría con la paradoja de no poder salir de su casa por el riesgo de ser asesinado en un asalto y no poder permanecer adentro por el riesgo de morir aplastado en un derrumbe. Aquel que, por otra parte, eligiese enfrentar estos mismos riesgos sin tomar recado alguno delataría un menosprecio por su propia vida. Por estas razones, creemos que los riesgos visibles marcan el límite que estábamos buscando.

Partiendo de esta base, analizaremos ahora sí el riesgo en una práctica sexual.

La más común de las prácticas sexuales consideradas riesgosas es sin lugar a dudas la asfixia erótica. Para empezar, es importante aclarar que, debido a que esta práctica tiene múltiples variantes (cada una con niveles y tipos de riesgos diferentes), no creemos que sea posible ubicarla de manera definitiva a un lado u otro del límite. Lo que buscaremos hacer, en cambio, es establecer cuáles son los riesgos visibles que deberían ser manipulados.

Los parámetros más importantes son cuatro: salud física, técnica utilizada, duración del acto y frecuencia.

-Salud física: No es lo mismo someterse a ser asfixiado para aquel que goza de perfecta salud que para aquel que ha sufrido un infarto. El daño cardíaco preexistente constituye en el último de estos casos un riesgo visible.

-Técnica: Como decíamos con anterioridad, existen diversas técnicas; algunas que permitan una liberación automática, otras que no; algunas que cortan el paso de aire por completo, otras solo de manera parcial; algunas que ejercen presión sobre la traquea o las arterias carótidas y otras que evitan estos puntos. Lejos de recomendar o descartar una de estas técnicas (no estamos escribiendo un manual para la práctica de la asfixia erótica), entendemos que la persona que realiza esta práctica sin estar debidamente informada acerca de las características y los riesgos específicos de la técnica que está utilizando está eligiendo ignorar los riesgos visibles.

Alguien podría preguntar qué diferencia hay entre esta persona y aquel que no revisa diariamente el techo de su casa en busca de grietas. La diferencia es que si hemos contratado a un profesional para construir el techo de nuestra casa se supone que éste conozca (y manipule) los riesgos visibles. Entonces, a menos que surgiese alguna buena razón para dudar de su pericia (p. ej., derrumbe de otra de sus construcciones), es coherente pensar que los riesgos visibles están bajo control, aún si nosotros los ignoramos. En cambio, cuando realizamos nosotros mismos una tarea, nos corresponde también a nosotros el conocer y manipular sus riesgos.

Por las mismas razones, podemos aceptar que, así como ponemos nuestra confianza en manos de un profesional para construir un techo, el gasper ponga su confianza en manos de su pareja. Esta situación, sin embargo, es solamente aceptable si esa confianza está justificada (p. ej., si la pareja se ha tomado el trabajo de informarse debidamente)[2].

- Duración del acto: El límite temporal en el que un acto de asfixia erótica comienza a ser peligroso no sólo varía de persona a persona sino que esta íntimamente relacionado con la técnica que se utiliza. Por ejemplo, una técnica en la que se ejerce presión sobre las carótidas puede volverse riesgosa en menos de diez segundos, mientras que el uso de una bolsa plástica en la cabeza de una persona durante ese mismo lapso puede no causar falta alguna de oxígeno.[3]

Existe, sin embargo, un dato que es más importante que la técnica y que el cronómetro, a saber, el “porqué”.

Aunque esto pueda sorprender a muchas personas, existen múltiples razones para ser gasper. Estas múltiples razones redundan en actitudes igualmente diversas frente a la práctica.

Sin entrar en una clasificación innecesaria para los fines de este ensayo, dividiremos a los gaspers en solo dos grandes grupos. Al primero, corresponden aquellos que son capaces de disfrutar de esta práctica dentro de márgenes relativamente cortos de tiempo, ya que la fuente de su placer así lo permite (p. ej. aquellos que se ven estimulados por la mera “teatralización” del acto); mientras que al segundo grupo pertenecen aquellos que necesitan empujar el límite cada vez más lejos, ya que la fuente de su placer así lo demanda (p. ej., aquellos que obtienen placer del riesgo en sí mismo). La actitud de este segundo grupo es el más importante de los riesgos visibles a ser tomados en cuenta, ya que, de ser enfrentado, llevará indefectiblemente a enfrentar también otros.

-Frecuencia: Con qué frecuencia es seguro practicar la asfixia erótica depende en gran medida de la manera en que se practique. La práctica rutinaria, no obstante, agrega al menos dos riesgos visibles, independientemente de cómo se lleve a cabo y por cuánto tiempo: 1) que la acumulación de lesiones pequeñas termine por producir lesiones mayores; 2) que el acostumbramiento a soportar cierto nivel de asfixia haga necesario buscar el nivel siguiente para obtener placer.

Estos riesgos visibles solo pueden ser manipulados por aquellos que, no sufriendo una compulsión (o adicción) hacia la práctica, son capaces de mantenerse alejados de esta por períodos prudenciales.”

[1] Como ya hemos expresado (aunque en la voz de Machi Mazzeo), el sentido común no es otra cosa que una abstracción de la opinión de la mayoría, por lo que está en relación directa con la moral del hábito.

[2] Tal vez tenga el lector en este punto la impresión de que estamos poniendo toda la responsabilidad en el gasper y muy poca en aquel que asume el rol dominante. Esto se debe a dos razones:

■ a.-) lo que se busca establecer en este punto es si el nivel de “sumisión” es autodestructivo o no, por lo que tiene sentido concentrarse en el sumiso;

■ b.-) la responsabilidad de aquel que habiendo asumido el rol dominante en un acto sexual causa un daño a su pareja no es en esencia diferente de la de aquel que construye un techo que termina por colapsar; en otras palabras, no es un tema netamente de índole sexual. Vale la pena aclarar, de todas formas, que si tuviésemos que juzgar el grado de responsabilidad de estos últimos (pareja o albañil), la manipulación de los riesgos visibles seguiría siendo el criterio fundamental. Nos preguntaríamos (usando el ejemplo del albañil): ¿no usó suficiente metal o el metal adolecía de un defecto de origen que escapaba a sus posibilidades evaluativas?

[3] A estas dificultades hay que sumar la actitud poco comprometida de algunos profesionales de la salud que prefieren seguir usando el approach “x=muerte” (mismo approach que, utilizado en la lucha contra las drogas, ya mostró ser ineficaz) en lugar de dar la información específica que pueda servir para salvar vidas. Por nuestra parte, somos perfectamente concientes de que la inclusión de este tema en nuestro ensayo nos ganará numerosas y duras críticas. Sin embargo, estamos convencidos que esta humilde contribución, además de cumplir con el propósito para el que fue incluida en el ensayo, evitará más muertes que muchos de los textos médicos que hemos consultado.

jueves, 27 de febrero de 2014

Vanessa Duriés - La Atadura



Vanessa, estudiante de letras, siente una atracción irresistible hacia Pierre, un hombre maduro que lo introduce en el mundo de la dominación. Con una sinceridad rayana en el candor, "Laïka", nombre que adopta después de su iniciación, nos conduce primero por las sombras de su infancia, marcada por humillantes castigos, antes de relatarnos las primeras prácticas sadomasoquistas. Al hilo de las duras pruebas a las que la protagonista se somete, el lector alcanza a comprender cómo el dolor puede transformarse en goce. De ese modo, Vanesa Duriés nos adentra, con extraordinaria lucidez y serenidad, en el vínculo -imprescindible para participar en ese peligroso juego- que ata a la sumisa a su Amo, una atadura basada en la confianza y en el absoluto respeto a los límites establecidos de común acuerdo. Con la misma claridad, describe las paradojas de la dominación erótica: el Amo ostenta en apariencia el poder, pero la entrega total de la sumisa subyuga de tal modo al amo que éste se convierte en un fascinado esclavo de su víctima.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Asfixia autoerótica. Un caso forense

Tomado de: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-76062010000200005
De: Cuadernos de Medicina Forense
Autores: A. Sibón Olano1; P. Martínez-García2; C. Quesada Palacios2; M.A. Vizcaya Rojas3

1Médico Forense. Servicio de Patología Forense. IML de Cádiz. 
2Médico Forense. Servicio de Clínica Forense. IML de Cádiz. 
3Profesor Titular de Medicina Legal y Forense. Universidad de Cádiz.

RESUMEN

En números anteriores de nuestra revista se han tratado, con profusión de imágenes, las asfixias mecánicas; tanto en su aspecto macroscópico, como microscópico. Hoy mostramos una ahorcadura, atípica hasta hace escaso tiempo en nuestro medio, la "asfixia autoerótica".
El diagnóstico de la naturaleza de la muerte (accidental, suicida e incluso homicida) ha sido muy discutido, teniendo un papel fundamental en su aclaración, la Diligencia de Levantamiento de Cadáver. Un examen meticuloso del lugar de los hechos nos va a orientar de manera definitiva sobre la naturaleza del óbito.

Palabras clave: Asfixia autoerótica. Hipoxifilia. Asfixiofilia.

El caso que traemos hoy a colación es el de una asfixia atípica. A través de la mirada indiscreta de unas vecinas por las ventanas de una casa de campo en obras, se conoce que existe un individuo en extraña posición y al parecer colgado del techo.

Avisadas las fuerzas de seguridad, se constituye la comisión judicial procediéndose a forzar el acceso a la vivienda que se encuentra totalmente en obras en su interior.

En el salón de la casa, bajo una escalera de mano colocada horizontalmente entre dos muebles de la que pende un arnés de los usados en paracaidismo y una cadena de gruesos eslabones, se encuentra el cadáver desnudo de un varón centro-europeo de 59 años de edad (Figuras 1 y 2).

El cadáver se encuentra inclinado hacia delante
del arnés de paracaidismo (el cual es usado a modo de mecanismo de seguridad en una maniobra de asfixiología) con la cadena de eslabones a modo de lazo de ahorcadura con varias vueltas al cuello (Figuras 3 y 4). Así mismo, presenta eyaculado evidente, teniendo depilado el pubis.

 Frente a él existe una cadena de TV por cable con imágenes de películas X y, al lado, una mesa en la que se encuentran periódicos con páginas de contactos, fotografías de jóvenes de sexo femenino e incluso direcciones de night clubs cercanos con recibos de cajeros electrónicos de gastos efectuados en los mismos. Un reloj de arena múltiple, de distintos colores, y con el tiempo agotado en cada uno de ellos es el cronómetro mudo que ha presenciado el desenlace de los hechos. La autopsia evidencia una asfixia mecánica por ahorcadura.

 Discusión

La hipoxifilia es una técnica oriental importada al mundo occidental que consiste en alcanzar la excitación sexual por privación de la oxigenación, lo que se intenta mediante la introducción de la cabeza en una bolsa de plástico, ligaduras en el cuello, maniobras de estrangulación a mano, etc. En estos casos puede ocurrir la muerte de manera accidental. El manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM- IV- TR, lo califica como una forma particularmente peligrosa de masoquismo y añade a los mecanismos, antes citados, el uso de sustancias químicas como el nitrito volátil que produce un descenso temporal de la oxigenación cerebral por vasodilatación periférica2.

El término parafilias se ha formado a partir de la conexión de las palabras griegas pará "cerca de" y de philein, "amar"; podríamos considerar parafílicos a aquellos sujetos cuya activación sexual es ante objetos, sujetos o situaciones que no forman parte de las "pautas normativas habituales" de excitación sexual. Los parafílicos están sujetos a fantasías o realidades sexuales realmente insólitas, extrañas y relativamente pocos comunes que se convertirán en el foco principal, y a veces exclusivo, de su comportamiento erótico3. La CIE 10 lo incluye bajo el epígrafe F65.8, Otros trastornos de las inclinaciones sexuales, considerando que constituyen una anormalidad cuando sustituyen a los contactos sexuales ordinarios4.

La muerte ocurriría por obstrucción de la carótida que causa hipoxia cerebral, que aparecería en el momento del orgasmo, y una vez inconsciente el individuo queda desvalido y, a no ser que sea ayudado, ocurriría la muerte5. Han existido controversias sobre la naturaleza de la muerte, habiendo sido considerada en ocasiones suicida e incluso homicida. En la actualidad la naturaleza de la muerte debe considerarse accidental6-8. Así vemos que la Corte de Apelación de Nueva York en 2004, ante un litigio en que la compañía de seguros se niega a pagar una indemnización, al considerar la muerte como suicido, estima que la muerte debe encuadrase como un accidente, dado que el difunto tenía una expectativa subjetiva de supervivencia, y que tal expectativa era objetivamente razonable9.

Resulta fundamental para establecer la naturaleza de la muerte, la Diligencia del levantamiento del Cadáver. Existe discrepancia en relación al sexo. Di Maio señala que la víctima es con mucha frecuencia una mujer10, mientras que Knight opina que el síndrome está casi totalmente confinado al hombre11. La mayoría de los casos consultados en la bibliografía y nuestra casuística se corresponden con hombres. Esta discrepancia puede ser debido a factores culturales, étnicos y religiosos, que influyen en el comportamiento sexual de los individuos.

El escenario de la muerte, en general, tiene una ubicación aislada, con una expectativa razonable de intimidad12; suelen estar desnudos, algunos pueden encontrase vestidos con prendas de vestir femeninas y otros, si están vestidos normalmente, se pueden encontrar con el pantalón abierto13 y hay pruebas de la manipulación de los genitales. Es frecuente la protección del cuello con un material suave, pañuelo, chaleco u otra tela, interpuesto entre el lazo y la piel14. La presencia de ayudas eróticas y revistas pornográficas es también frecuente15, como ropas del sexo opuesto, artículos o "juguetes sexuales" e incluso maniquíes de alguna celebridad16. Por último, no se puede olvidar que hay otros mecanismos de muerte en las prácticas autoeróticas como la electrocución, la perforación de víscera hueca por introducción de objetos por uretra o recto, hipertermia por exceso de ropas y látex, etc.17.

Se puede concluir, como expone el criminólogo norteamericano Brent Turvey, que "existe una población diversa de individuos que encuentran la asfixia autoerótica y otros comportamientos autoeróticos peligrosos sexualmente gratificantes. Su comportamiento no es criminal. Es una forma peligrosa de masturbación. Su muerte subsecuente es accidental. Por razones sociales o personales, los investigadores patólogos pueden caer en la ignorancia de algunos mitos que rodean a la muerte autoerótica. Éste es un error que no se puede cometer a la luz de la responsabilidad del patólogo"18.


Bibliografía

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2. López-Ibor Aliño JJ, et al. DSM-IV-TR Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Barcelona: Masson 2002;640-1.        [ Links ]
3. Farre Martí F. Las parafilias en psiquiatría. En: Delgado Bueno S, et al. Psiquiatría legal y Forense. Tomo II. Madrid: Edit Colex 1994;165-207.        [ Links ]
4. López Ibor JJ. CIE 10 Trastornos Mentales y del Comportamiento. Madrid: Meditor 1994;173-6.        [ Links ]
5. CooKe CT, Cadden GA, Margolius KA. Autoerotic Deatha: Four Cases. Pathology 1994;26:276-80.        [ Links ]
6. Tornel G, et al. Complete Autoerotic Asphyxiation: Suicide or Accident? The American Journal of Forensic Medicine and Pathology 2001;22(2):180-3.        [ Links ]
7. Barbería Marcalain E, Correas Soto CJ, Miró García F. Dos casos de muerte debida a sofocación por bolsa de plástico. Cuad. med. forense 2004;37:49-56.        [ Links ]
8. Concheiro L, Suárez JM. Asfixias Mecánicas. En: Villanueva E. Gisbert Calabuig, Medicina Legal y Toxicología 6a edic. Barcelona: Masson 2004;460-78.        [ Links ]
9. United States Court of Appeals for the Second Circuit. Disponible en: http://www.google.es/url?sa=t&source=web&ct=res& cd=1&url=http%3A%2F%2Fcaselaw.findlaw.com%2Fdata2%2Fcircs%2F2nd%2F027585pv2.pdf &ei=vDG_Ss7SF9yhjAf_37Ue&usg=AFQjCNG8kItAvQaZMeEqeD7woejxt_VFqQ&sig2=2i10Hsxt5vX6KKjcX0v4MA
10. Di Maio VJM, Dana SE. Manual de Patología Forense. Madrid: Edit Diaz de Santos. 2003;146.        [ Links ]
11. Knight B. Medicina Forense de Simpson. México: El Manual Moderno 1999;113-4.        [ Links ]
12. Janssen W, et al. Forensic aspects of 40 accidental autoerotic deaths in Northern Germany. Forensic Science International 2005;147S:S56/-S64.        [ Links ]
13. Musshoff F, Padosch S, Kroener L, Madea B. Accidental Autoerotic Death by Volatile Substance abuse or Nonsexually Motivated Accidents? The American Journal of Forensic Medicine and Pathology. 2006;27(2):188-92.        [ Links ]
14. Memchoubi Ph, et al. Auto erotic hanging brought as a case of suicidal hanging - a case report. JIAFM 2004;26(3):119-20.        [ Links ]
15. Simon RI. Naked Suicide. J Am Acad Psychiatry Law 2008;36:240-5.        [ Links ]
16. Fedakar R, Akan O, Eren B. Autoerotic Asphyxia by Hanging. J Pak Med Assoc 2008;58(8):462-4.        [ Links ]
17. Byard RW, Eitzen DA, James R. Unusual Fatal Mechanisms in Nonasphyxial Autoerotic Death. The American Journal of Forensic Medicine and Pathology. 2000;21(1);65-8.        [ Links ]
18. Turvey BE. An objective overview of autoerotic fatalities. Disponible en: http://www.corpus-delicti.com/auto.html        [ Links ]

martes, 25 de febrero de 2014

Jamie Craig - Serie Chicos de Calendario - Febrero Mio


Febrero mio

El vampiro Erik Haden había estado rastreando al cazador Travis Canavan durante semanas, observándolo, aprendiendo cada movimiento que hacía. La noche antes del día de San Valentín, la caza acaba.

Entre las paredes del club Bound de BDSM, Erik se acerca a Travis y le hace una oferta que no puede rechazar. Todo lo que quiere es una noche con ambos, Travis y su exótica mascota macho alrededor de una cadena, un tatuado vampiro hermoso que cautiva a Erik a primera vista.

Al menos... eso es todo lo que Travis piensa que desea..

Gracias TH!!!!!