“Cualquiera que sea tu historia, bienvenido. Has emprendido un largo viaje hacia la honestidad sexual y la revelación personal. Puede ser un camino arduo, pero es el único modo de conseguir lo que deseas. En el decurso, te parecerá que hay un montón desalentadoramente grande de conocimientos que aprender; no te deseanimes. El Amo más perverso del mundo, la Dómina más imaginativa, empezaron igual que tú hoy: curiosos, excitados y algo inseguros.”
Pat Califia,
“SM. Los secretos del sadomasoquismo”

jueves, 26 de abril de 2018

Palabra de seguridad + consenso y metaconsenso

Debido a un debate que surgió en una página de BDSM sobre la importancia de la palabra de seguridad, paso a escribir sobre ella y un poco de su función e historia.
Para entenderla debemos hacer un recorrido por alguno puntos importantes del BDSM, y esto serian desde el protocolo S.S.C. pasamos al C.C.C. y del consenso tradicional al Metaconsenso.
Historia y aplicación

Palabra de seguridad

Dado que muchas de las situaciones durante una sesión contienen elementos de fantasía y rol, y que en algunos de ellos se escenificaba la «protesta» del participante sumiso, era necesario crear un sistema de comunicación que le permitiera a este dejar claro el momento en que su protesta era real y equivalía al deseo de no continuar. Y era preciso que el dominante pudiera percibir nítidamente este deseo y diferenciarlo de la escenificación del «¡no, no más!» que podía ser parte del juego sexual pactado. La solución fue la denominada «palabra de seguridad». Puede ser una palabra de rápida dicción y sonora («stop», «tango»), una que sea significativa para quien la debe recordar (por ejemplo, el nombre de una persona familiar, etc.).
La palabra-código, también así llamada, es usada por la parte sumisa para indicar de forma rápida que el grado, las circunstancias o la actividad que se está desarrollando no es de su gusto y que desea parar. La ética del BDSM prefija que en todo momento la parte dominante respetará dicha manifestación e interrumpirá la actividad.
La primera mención constatable del concepto se registra a finales de 1992 y se refiere a unas precisiones fonéticas aparecidas en el círculo de activistas alemanes S/M-Szene:
La palabra de seguridad no debe contener sonidos fonéticamente tenues, para evitar su mala audición con música ambiental. Tampoco debe contener la vocal "i", ya que esta es difícil de entender si la voz está tomada.
La palabra de seguridad es el medio a utilizar en casos de verdadera urgencia, cuando surge la necesidad de ir al baño, se recuerda que se ha dejado el grifo de la bañera abierto, la otra parte está deslizando una pluma de ganso por las plantas de los pies de la persona sumisa, sin saber que ésta tiene insoportables cosquillas en esa zona, o cuando se quiere interrumpir la sesión por otras razones.
Su uso es generalmente indiscutido, especialmente en los comienzos de una relación, pero contiene también algún riesgo, como deja claro Datenschlag:
Abandonarse demasiado a la palabra-código puede a veces perjudicar la seguridad. En el caso de juegos emocionalmente profundos, puede encontrarse la parte sometida demasiado abstraída e inmersa en sus emociones como para usarla.
Dentro de la comunidad BDSM, existen otras formas minoritarias de contemplar el empleo de la palabra de seguridad, especialmente para los practicantes del metaconsenso. Para ellos, la parte pasiva o sumisa cede voluntariamente y previo consenso la completa responsabilidad sobre el desarrollo de la sesión a la parte activa o dominante. En esos casos es la parte activa la que decide si interrumpir o no la sesión, lo que presupone (además del previo consenso) un elevado grado de confianza y conocimiento entre ambas partes. Por último, los activistas de la Old Guard rechazan el uso de la palabra de seguridad, por entender que es un límite no deseado en la entrega.13

Consenso

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Consensuar - Consensualmente:  Se refiere a la voluntariedad y mutuo acuerdo en relaciones BDSM​

El consenso que se establece en todas las relaciones BDSM es precisamente lo que le dota de un contenido específico, distanciándolo de cualquier situación de violencia no-pactada, como los malos tratos, la violencia de género, etc. Al igual que el consenso sexual, permite distinguir con claridad cuando dos personas están haciendo el amor y cuando, al faltar este, se produce una violación, de igual manera comparar una sesión BDSM (pese a la apariencia de violencia verbal o física) con una situación de malos tratos, sería como pretender comparar la noche de amor de una pareja con la infamia de una violación.

Esta forma de consenso puede revestir múltiples formas. Por ejemplo, mediante la escenificación de una negociación previa a la sesión, en la que se establece el cómo, el cuándo y el grado de las actividades a realizar, la palabra de seguridad a emplear, etc. Pero también puede adoptar la forma de acuerdo menos elaborado, cuando existe amplia confianza por ambas partes. En todo caso, su existencia es siempre básica para que la actividad a desarrollar esté encuadrada en lo que se denomina BDSM. Asimismo existen fórmulas de consenso global, especialmente en parejas que se conocen o se relacionan habitualmente. En estos casos, no siempre se da una negociación previa antes de cada sesión, sino que a menudo se establecen pactos más abiertos y a más largo plazo.

Metaconsenso

El metaconsenso es una forma evolucionada de consenso, propia de algunas relaciones BDSM muy avanzadas en el mutuo conocimiento y donde se producen situaciones de profunda confianza entre la parte sumisa y su dominante, además de suponer una amplia experiencia por parte de esta última.

En dichas relaciones, la parte sumisa manifiesta explícitamente que no desea asumir la responsabilidad de interrumpir la sesión en el caso de sentir que ésta supera sus límites o su capacidad, sino que desea que sea la parte dominante quien tome esa responsabilidad y decida en todo momento al respecto. Esto implica, por ejemplo, que la parte sumisa asume de forma responsable, consensuada y sensata su deseo de que, en caso de rogar dar por finalizada una actividad concreta (o la sesión en su conjunto), sea la dominante quien decida aceptar o no esa petición.
 El metaconsenso se practicaba de forma muy generalizada en los inicios históricos del BDSM, la época denominada de la Old Guard, aunque era más conocido en los círculos anglosajones con la denominación, algo confusa, de no-consenso consensuado (consensual non-consensuality).
A raíz de popularizarse en la comunidad el concepto SSC*, el metaconsenso pasó a estar más en desuso y no volvió a vivir un relativo relanzamiento hasta la década de los 90, aunque su práctica continúa siendo minoritaria en la comunidad BDSM. Ofrece la "ventaja", para la parte sumisa, de no tener que preocuparse por el desarrollo de la sesión, ya que será la misma dominante la que la interrumpa, si cree que está siendo demasiada intensa, sin necesidad de esperar que aquella lo manifieste. Esto es especialmente importante en los casos en donde la parte sumisa se encuentra en un estado cercano al éxtasis, el llamado sub-space, que puede sobrevenir durante una sesión.11​ Pese a ello, muchas de las personas incorporadas al BDSM tras el periodo de la Old Guard opinan que el metaconsenso es una práctica que arrastra importantes riesgos y la consideran, por tanto, en los límites de la comunidad.
* SSC: Las relaciones BDSM deben seguir un modo seguro, sensato y consensuado respecto a sus prácticas:
Seguras, en cuanto al conocimiento necesario sobre su desarrollo y sobre el material usado, así como sobre la prevención de riesgos.
Sensatas, en cuanto a la capacidad razonable de decisión por parte de los actores, no alterada por drogas o bebidas y acorde con la experiencia de cada participante, sabiendo diferenciar fantasía y realidad.
Consensuadas, en cuanto a que los participantes estén de acuerdo sobre la forma e intensidad con la que se realicen, e igualmente que dicho acuerdo pueda rescindirse en cualquier momento.

CCC – Committed Compassionate Consensual

 Término muy reciente, CCC se ha hecho popular entre grupos BDSM pequeños. CCC tiene lo que los otros tres protocolos no tienen, pero obviamente a costa de la seguridad de la persona dominada. CCC es técnicamente el máximo intercambio de poder entre Top y bottom, y es más apropiado para el TPE (Total Power Exchange, intercambio de poder total) o las relaciones 24/7, más que para sesiones con profesionales o grupos/parejas durante un corto período.

En este sistema, en lugar de determinar cuáles son los deseos y requerimientos de la persona dominada, sólo se determinan cuáles son las actividades “no-deseadas”. O dicho de otra manera, sólo se especifican los “límites” infranqueables. A partir de ahí es la persona que domina quien determina cuáles serán todas las actividades, cuándo y qué, por su cuenta. Las “palabras de seguridad” (safeword) tampoco están permitidas. Este intercambio total de poder es deseado por mucha gente, pero los riesgos son muchos.

De todos modos puede haber discusiones abiertas para cambiar los límites, de modo que se mantenga dentro de los márgenes del consenso, base del BDSM. CCC suena como algo muy sencillo y satisfactorio para la mayoría, pero pocas puedes personas se atreven a hacerlo realmente. Tan pronto como se dan cuenta de los riesgos asociados, y la dificultad de manejar adecuadamente esas situaciones, rápidamente vuelven a adoptar alguno de los otros tres sistemas.

Nota:
No todas las personas que practican BDSM conocen estos términos, y no todas consideran seguir estas normas. Algunas las evitan y otras incluso usan diferente terminología. Es también importante tener en cuenta que no tienen ninguna validez legal.




Como verán hicimos un amplio recorrido partiendo desde la palabra de seguridad y la importancia de esta, sobre todo al inicio de relaciones nuevas o sesiones esporádicas entre desconocidos o poco conocidos, luego por el clásico Consenso y de ahí al Metaconsenso, el cual la deja de lado porque ya hay tanta confianza entre partes que no la ven tan necesaria dejando en manos de la parte Top la decisión de detener o no la sesión, hasta pasar por los protocolos tanto el clásico S.S.C  como el C.C.C. el cual no la tiene en cuenta ya que es muy similar al Metaconsenso.
Y en esto quiero hacer una aclaración... en ningún momento estoy diciendo o fomentando que relaciones nueva o esporádicas no utilicen la palabra de seguridad, ya que esta es un freno de emergencia ante cualquier inconveniente.
Simplemente trato de transmitir conceptos en que.. hay parejas que llevan años juntos y ya no la utilizan, tanto porque la parte Top no va a exceder los limites ya conocidos de su bottom, como porque los límites del Top de por si no superan al de su bottom, o simplemente hay una entrega de confianza plena.

Saludos CHRISTOPHER


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