“Cualquiera que sea tu historia, bienvenido. Has emprendido un largo viaje hacia la honestidad sexual y la revelación personal. Puede ser un camino arduo, pero es el único modo de conseguir lo que deseas. En el decurso, te parecerá que hay un montón desalentadoramente grande de conocimientos que aprender; no te deseanimes. El Amo más perverso del mundo, la Dómina más imaginativa, empezaron igual que tú hoy: curiosos, excitados y algo inseguros.”
Pat Califia,
“SM. Los secretos del sadomasoquismo”

jueves, 11 de agosto de 2016

Shibari: Así practican el Bondage los japoneses

Tomado de: 

En los últimos meses hemos visto que los juegos de sumisión y dominación son una clara tendencia en el ámbito sexual. Hoy os hablaremos del Shibari, que es el arte japonés de la atadura erótica, digamos que un tipo de bondage oriental. Una práctica sexual destinada sólo a los amantes del sexo intenso.
Una de las principales diferencias del bondage es que en el Shibari japonés existe más posibilidad de movilización. Además, si en el bondage se utilizan cuerdas, gomas, telas, cadenas, esposas, cintas o grilletes para inmovilizar a una persona con el fin de lograr excitación sexual, en el Shibari generalmente se ata a la pareja con fibras naturales (yute o arroz).
Las sesiones, que pueden durar horas, tienen un enfoque visual muy importante, que busca la calidad estética del conjunto formado por los protagonistas implicados y la cuerda.
Como en la otra práctica, se trata de una relación entre sumiso y dominante donde es muy importante preestablecer unos límites claros. Siempre será una práctica sexual consensuada por las dos partes y que busca el placer, en ningún caso buscará la violencia o crueldad.
En el Shibari se sigue una técnica de atado organizada en tres pasos: primero se inmoviliza el tronco, seguidamente se atarán las nalgas y el vientre y, por último, todo el conjunto corporal. Las cuerdas suelen colocarse en las zonas erógenas de hombres y mujeres para así poder incrementar el clímax.
Se puede disfrutar del Shibari sin ser un experto en nudos, pero hay que atender al sentido común. No hay que atar al otro comprimiendo zonas como el tórax, cuello o abdomen ya que pueden afectar a la respiración y convertirse en un peligro. Siempre es recomendable tener unas tijeras a mano para utilizarlas en caso de necesitar cortar las cuerdas urgentemente.
Pensad que, si os estáis iniciando en esta práctica, hay toda una serie de asistentes posicionales creados a partir de distintos juegos de cintas o de refuerzos. Éstos permiten dejar el cuerpo en determinadas posturas gracias a la tensión sostenida de las cintas que se sitúan en lugares estratégicos de nuestra anatomía. Estos asistentes os ayudarán a introduciros en esta práctica de una manera más fácil y segura.

martes, 9 de agosto de 2016

Ciencia y BDSM

Sadomaso de muy buen rollo
Por: Javier Yanes

La ciencia ha absuelto ciertas prácticas sexuales que hasta hace poco tiempo se consideraban patológicas, pero la sociedad aún se resiste a aceptarlas.
      
Siempre nos habían contado que el porno era un instrumento vejatorio para la imagen de las mujeres, que las degradaba a la categoría de objetos. Al menos hasta que en agosto de 2015 un estudio de la Universidad de Ontario Occidental (Canadá) publicado en la revista The Journal of Sex Research llegó a una conclusión sorprendente: "Los usuarios de pornografía sostienen actitudes más igualitarias [de género] hacia las mujeres en puestos de poder, hacia las mujeres trabajadoras y el aborto, que los no usuarios".

El porno ya no es lo que era, si es que alguna vez lo fue. Desde que los sex shops pasaron de ser tugurios oscuros con ventanas opacas en los callejones de los barrios rojos a ocupar locales con amplios escaparates y decoración zen en los centros comerciales, las páginas web de pornografía siguieron un camino similar. Hoy son empresas normales de servicios, con departamentos de comunicación que difunden sus propios estudios estadísticos. Y éstos nos revelan que el panorama del porno ya no es el del cine Carretas que cantaba Sabina: según datos de 2015 de Pornhub.com, casi uno de cada cuatro usuarios de esta web de pornografía (24%) es una mujer. Y lo que ellas buscan con preferencia pasmará a muchos hombres: sobre todo sexo gay, tanto femenino como masculino.

Quizá más novedoso para algunos sea que los practicantes del sexo tenido por muchos como el más violento, el de cuero, látigos y cadenas, son en realidad muy diferentes al retrato estereotipado de la moralina hollywoodiense. Si uno se atiene a películas como Asesinato en 8 mm, Instinto básico o Nueve semanas y media, el BDSM (siglas en inglés de Bondage, Discipline/Dominance, Submission/Sadism, Masochism) "parecería a primera vista una práctica abusiva propia de sádicos sin corazón y víctimas con baja autoestima", resume a EL ESPAÑOL Sandra LaMorgese PhD, dominatrix, escritora, formadora y comunicadora, autora del recién publicado libro de memorias Switch: Time for a Change (Edge Play Publishing. aún no publicado en español), en el que cuenta cómo el BDSM cambió su vida. "Pero las apariencias suelen engañar, y con el BDSM esta confusión es especialmente profunda", insinúa LaMorgese.

Un ejemplo es el estudio publicado el pasado abril en la revista The Journal of Sex Research, donde se descubre que los practicantes del BDSM, acostumbrados a una cultura basada en normas de consentimiento mutuo, son más intolerantes que el resto de la población hacia la violación y la culpabilización de las víctimas de agresiones sexuales, así como hacia el llamado "sexismo benevolente" que niega la autonomía de las mujeres. Los investigadores destacan que "los resultados contradicen un estereotipo común del BDSM" que erróneamente representa esta actividad como "una salida aceptable para la agresión sexual contra las mujeres".

SALIR DE LA MAZMORRA

En los últimos años, el BDSM ha sido objeto de una transición que lo ha sacado de las mazmorras de la depravación moral para situarlo como una opción más dentro del amplio menú de diversiones, que no perversiones, sexuales. Sin duda ha contribuido a ello el fenómeno literario y cinematográfico de 50 sombras de Grey, del que se dice que llevó el sadomasoquismo a muchos hogares donde hasta entonces el único látigo era el de las películas de Indiana Jones. Pero sobre todo, y dado que ni los psiquiatras ni los jueces se guían por las películas o los libros de moda, lo que ha llevado el BDSM al territorio de la normalidad sexual ha sido el cese de su definición como patología mental.

Hasta 1987, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, considerado en todo el mundo como la biblia de la psiquiatría, incluía las prácticas habituales del BDSM dentro de las "desviaciones sexuales". Sólo 14 años antes, en 1973, la homosexualidad había abandonado la lista de las enfermedades. En 1987 se introdujeron las parafilias como trastornos mentales, pero en 1994 se acotó este diagnóstico exclusivamente a los casos en que existía "sufrimiento o disfunción clínicamente significativos".

Por fin la quinta edición del DSM, publicada en 2013, distingue entre parafilia y trastorno parafílico. "La parafilia es una condición necesaria pero no suficiente para tener un trastorno parafílico, y una parafilia por sí misma no necesariamente justifica o requiere intervención clínica", dice el DSM-5. El diagnóstico de trastorno parafílico se reserva así para los casos en que existan "consecuencias negativas para el individuo o para otros", como ocurre con la pedofilia o el exhibicionismo, que "para su satisfacción conllevan acciones que, por su nocividad o daño potencial para otros, se clasifican como delitos".

Sin embargo, este cambio no llegó por sí solo. En la absolución psiquiátrica de las parafilias consensuadas entre adultos desempeñó un papel clave la tenaz campaña emprendida de 2008 a 2013 por la Coalición Nacional para la Libertad Sexual (NCSF), fundada en EEUU en 1997. "La gente venía a la NCSF en busca de ayuda porque estaban sufriendo discriminación por los profesionales de la salud mental debido a la errónea creencia de que, por ser kinky [término referido a los practicantes del BDSM], eran enfermos mentales", explica a EL ESPAÑOL la fundadora y portavoz de la NCSF, Susan Wright. Simplemente por practicar sado, vestirse de mujer (los hombres) o confesarse fetichistas de pies, muchas personas "estaban perdiendo la custodia de sus hijos y sus empleos", señala Wright. Una encuesta de la NCSF determinó que el 37% de los kinky eran víctimas de acoso o violencia.

"El cambio en el DSM-5 ha tenido un impacto drástico en los niveles de discriminación hacia la gente kinky", dice Wright. Los datos son contundentes: en 2009, 132 personas perdieron la custodia de sus hijos por este motivo; en 2015, sólo 19. "La misma semana en que se publicaron los cambios, sometimos los nuevos criterios en un caso de custodia, y el juez reprendió al trabajador social por no estar al tanto de la ciencia actual", cuenta Wright. La portavoz añade que el número de personas que acuden a la NCSF en busca de ayuda se ha reducido a la tercera parte desde antes del DSM-5.

EL NUEVO YOGA

Una buena muestra de cómo viven su sexualidad las personas kinky se refleja en el último estudio sobre la materia, publicado este mes en The Journal of Sexual Medicine. Un equipo de investigadores de EEUU ha entrevistado a 935 practicantes de BDSM, llegando a la conclusión de que en la inmensa mayoría de ellos esta actividad cumple los criterios del ocio recreativo: en torno al 90% de los encuestados liga su actividad con un sentimiento de libertad personal, sentido de la aventura, relajación, reducción del estrés y autoexploración. Para el 96% el BDSM es fuente de emociones positivas, y más del 98% disfruta de una experiencia placentera.

Todo esto quizá resulte chocante para una actividad que suele incluir azotes y latigazos como parte de sus prácticas. Pero es que estudios como éste dejan en evidencia que no se trata de violencia: "La participación en BDSM no está motivada por tendencias violentas, aunque a menudo se retrate así en los medios", expone a EL ESPAÑOL el director del estudio, el sociólogo D. J. Williams, de la Universidad Estatal de Idaho y el Centro para la Sexualidad Positiva de Los Ángeles. "El BDSM puede aportar importantes beneficios psicológicos que son consistentes con la participación en actividades de ocio". "No hay nada inherentemente patológico en ello", subraya Williams.

"De hecho, la práctica del BDSM implica confianza, compasión, amor, aceptación y rendición del control por el bien de la propia salud emocional", apunta LaMorgese. La autora sugiere que las botas altas de tacón de aguja y el cuero, instrumentos que ella emplea a menudo, son sólo la superficie: "Lo que una dominatrix facilita es un intercambio de poder y energía sexual; lo importante es cómo hago que mi cliente se sienta". Y este sentimiento, añade, es el de un espacio físico, mental y emocional alejado de la realidad cotidiana. A la creación de este subespacio contribuye también el escenario, ya sea el cuarto de juegos o la mazmorra. Mézclese todo ello, y el resultado es... ¡bum! "Es como una realidad alterada, similar a lo que consigues a través de la meditación", describe la Dominatrix.

Más allá de la experiencia subjetiva, la descripción de LaMorgese viene también avalada por ciencia. Estudios llevados a cabo por un grupo de la Universidad del Norte de Illinois especializado en la ciencia del BDSM muestran que, de acuerdo a los tests cognitivos y los cuestionarios, estas prácticas provocan estados alterados de consciencia que varían con el rol: la parte dominante (generalmente top, en el argot BDSM) experimenta lo que en psicología se conoce como un estado de flujo, caracterizado por una intensa atención, mientras que la sumisa (en general, bottom) entra en lo que se denomina hipofrontalidad transitoria, equiparada a la clásica euforia del corredor y habitualmente asociada a la meditación.

Aunque estos últimos muestran un aumento del cortisol, la principal hormona del estrés, curiosamente se describen como menos estresados, algo que los investigadores asocian con un descenso del riego sanguíneo en la parte ejecutiva del cerebro, la corteza prefrontal. Por todo ello, algunos practicantes del BDSM llegan a definirlo como el nuevo yoga. "La mayoría de mis clientes dicen que, cuando termina una sesión, sienten una sensación de euforia o un éxtasis cálido", dice LaMorgese. "Psicológicamente, esta actividad puede ser muy curativa; muchos de los sumisos han vivido con deseos sexuales que sentían como vergonzosos, y la práctica del BDSM les permite explorar sus fantasías sin miedo a la vergüenza o a ser juzgados". Para la Dominatrix, este afortunado encuentro entre ciencia y sado continuará descubriendo beneficios que "sólo mejorarán la actitud científica hacia el BDSM".

ELIMINAR EL ESTIGMA

Sin embargo y a pesar de la ciencia, del DSM-5, de las 50 sombras o incluso de los vídeos de Madonna, a la sociedad aún le queda camino por recorrer: "El BDSM está saliendo a la luz, pero el estigma todavía permanece intacto", advierte a EL ESPAÑOL la terapeuta y comunicadora de la salud Tanya Bezreh, directora de un estudio publicado en la revista American Journal of Sexuality Education sobre la estigmatización de quienes deciden hacer público su interés en el BDSM. El estudio de Bezreh reveló que la mayoría de los encuestados comenzaron a sentir su inclinación kinky hacia los 15 años, sufriendo a menudo una fase de ansiedad y vergüenza. Aunque en la edad adulta la divulgación de su opción sexual es imprescindible para iniciar una relación, la decisión sobre hablar abiertamente de ello en otros contextos varía, ya que continúan temiendo el rechazo social.

Una parte del camino hacia la eliminación de este rechazo pasa por los profesionales. Según Williams, muchos médicos aún tienen que actualizarse: "Se requiere más formación entre los clínicos sobre BDSM y prácticas relacionadas, porque todavía persisten ideas antiguas que son contrarias a lo que dice la investigación". Bezreh añade la necesidad de una mejor educación sexual: "Hay que enseñar a la gente sobre la variación y la diferencia; el mapa sexual de cada uno es diferente". Otro factor es la cultura popular, aunque para Bezreh debería abordarse el lado humano de las personas kinky, algo que aún falta: "En general sólo se retratan las partes sexy; necesitamos más historias con personajes que practiquen BDSM y donde se vea todo lo que va asociado a ello, como el miedo a que su jefe lo descubra, por ejemplo".

Por último, está la salida del armario. Sólo en eventos específicos donde se reivindica la visibilidad sexual, como en los festivales del orgullo LGTB, lo kinky se exhibe más abiertamente. Pero Bezreh comprende que los practicantes del BDSM no se atrevan a confesarlo sin tapujos; "todavía hay un riesgo real de estigma". El pasado febrero, el aclamado compositor austríaco George Friedrich Haas hacía pública en el diario The New York Times la relación BDSM que mantiene con su nueva esposa, la escritora y educadora sexual Mollena Williams, y que según el propio Haas ha duplicado su productividad musical.

Para Bezreh, salidas del armario como ésta son un ejemplo "gratificante e inspirador". "La psicología y la psiquiatría nos han enseñado siempre que ignorar nuestros sentimientos y reprimir nuestros deseos sólo conduce al dolor", reflexiona LaMorgese. "La cultura y la comunidad BDSM celebran la autoexploración, la libertad de expresión y la aceptación".

lunes, 8 de agosto de 2016

domingo, 7 de agosto de 2016

BDSM Tradicional


Creo que el BDSM tradicional es aquel que ya está formado y comprobado que funciona bien por las experiencia aportadas por muchos, partamos de la base que el BDSM ya es denominado como una sub cultura.
Hagamos un poco de historia y profundicemos en algunos puntos, seguro que me voy por las ramas asi que disculpen de antemano jajaja
El término subcultura se usa en sociología, antropología y estudios culturales para definir a un grupo de personas con un conjunto distintivo de comportamientos y creencias que les diferencia dentro de la cultura dominante de la que forman parte.
La subcultura puede formarse a partir de la edad, grupo étnico o género de sus miembros. Las cualidades que determinan que una subcultura aparezca pueden ser estéticas, políticas, sexuales o una combinación de ellas. en nuestro caso seria el BDSM y de aquí saltamos a los comienzos.
Un poco de aburrida historia para algunos.

Robert Bienvenu, reputado conocedor de la temática y catedrático de sociología en la universidad de Indiana, Estados Unidos, expone una visión alternativa de la historia del BDSM, que él asienta sobre tres pilares: el fetichismo europeo de finales de los años 20, el estadounidense (desde 1934), y el movimiento leather a partir de los años 50.8
El término BDSM apareció por primera vez en abril de 1991, en torno al foro de noticias por Internet denominado alt.sex, como la yuxtaposición de dos abreviaturas contrapuestas, BD (bondage y dominación) y SM (sadomasoquismo), que en realidad se habían creado, precisamente, para distinguir el sadomasoquismo (que gozaba de una conocida mala imagen) de las "otras" aficiones. Paradójicamente, desde el momento en que se trata de unificar ambas corrientes es cuando la subcultura que las engloba empieza un desarrollo vertiginoso. Dado que BDSM es una palabra que abarca términos muy dispares, no es fácil dotarla de una historia más allá del comienzo de su uso como acrónimo, al margen del que corresponda a cada uno de sus componentes.
Como elemento globalizador, el BDSM tiene escasas décadas de vida y se inicia cuando diversas asociaciones de activistas homosexuales S/M deEE. UU. e Inglaterra tratan de crear un mismo espacio subcultural para actividades hasta ese momento bien distintas, como la dominación, elbondage, el fetichismo o el sadomasoquismo. Es la época de la Old Guard, mediados de la década de 1970, y su libro de cabecera es Leatherman's Handbook. Durante este periodo, el movimiento conserva su vinculación con el mundo homosexual masculino, sin abrirse a los espacios hetero o dehomosexualidad femenina y rechazando la idea de admitir a activistas switch (es decir, quienes se confesaban cómodos en ambos roles) entre sus filas. También rechazaban frontalmente la admisión de quienes quiera que considerasen las relaciones B/D y S/M como solo juego.5
No es hasta principios de los 80 cuando el movimiento BDSM comienza a englobar también a la cultura heterosexual y lésbica, siendo promotores de ese sustancial cambio grupos como el colectivo lésbico Samois y otros.6
A principios de los 90, empieza lo que hoy conocemos como el periodo de la New Guard (Guardia joven o nueva), que se caracteriza por la decidida apertura hacia el mundo heterosexual y de la homosexualidad femenina, la aceptación del fenómeno switch, la inclusión de elementos de sensibilidad interior (dominación psicológica, relaciones D/S sin inclusión de rasgos sadomasoquistas, etc.), la aceptación de quienes practicaban el sólo juego, y la participación activa de la mujer heterosexual en el asociacionismo BDSM.7
https://es.wikipedia.org/wiki/BDSM
En síntesis el BDSM arranca en los 50 con la Old Guard que era exclusivamente para hombre gay existían solo dos roles Dom sumi y y era Sadismo y masoquismo puro, creo ni si quiera era sumi sino esclavo, corríjanme si me equivoco,  a partir de los 70 se empiezan a ampliar los horizontes tratando de incluir  algunas practicas nuevas pero manteniendo las normas sobre roles y sexualidad, recién en los 80 logra una apertura de sus puerta admitiendo hombre heteros y mujeres hetero y les pero manteniendo todavía firme la tradición de sus comienzo en los roles, creo que ahí es donde mas se afianza la comunidad leather que existe actualmente y seria la descendencia mas pura de la Old Guard;  Llegados los 90 es la apertura e inclusión total ya sea en practica fetiches y sexualidades llamada New Guard y es la que está la actualidad existe.

Ahora, habiendo hecho este repaso histórico podemos decir que en todos los años que lleva de historia el BDSM hubo muchas de personas, sobre todo a partir de los 90, fueron dándole forma en base a experiencia vividas, pruebas y errores cometidos. creo que en el BDSM ya está todo inventado y quedan pequeñísimas cosas nuevas  por descubrir.
Nosotros, los actualmente llamados Sadosaurios, seríamos por así decirlo la herencia de esa New Guard que tomó lo de la Old Guard y lo potenció para no dejar nada afuera armando algo más filosófico con reglas para que las prácticas sean sanas (muchas son peligrosas y hasta mortales), rituales para ornamentar la lúdica con guías protocolares y estilos clásicos y formales, muchas ceremonias, algunas que son hermosas por el vinculo que llegan a formar con su compañer@ y las llevan a la práctica como un ritual, yo en mi caso hice la ceremonia de los anillos con mi esclava se las dejo en este link para que la vean. (aquí)

Existen infinidad de cosas que forman ese BDSM tradicional y que muchos defendemos, porque vemos que lamentablemente solo se ve la parte sexual del BDSM y no todo lo demás, al punto que ni siquiera se toman en cuenta las precauciones y es una lástima y un peligro, no existen varios BDSM ni nuevos BDSM hay uno solo BDSM entiéndanlo de una vez, creo que el problema surge en que solo toman lo sexual y que no está mal  pero no significa que hayan creado un nuevo BDSM eso es una realidad, el BDSM no nació después de 50 sombras y la escritora de 50 sombras no figura en el listado de escritores importantes o de los que aportaron algo importante al BDSM porque simplemente es un novela y esto es real, por eso las reglas, o el decir no se apuren tómense su tiempo para conocer bien a alguien antes de hacer algo, porque esos consejos que toman como cosas de viejos pelotudos son dados a nivel internacional por personas que vieron que algunos la pasaron re mal y hasta murieron en el intento, eso no es un invento personal del que se las dice para ser mala onda o pincharles el globo, muchas veces discutimos al pedo entre dos generaciones y no me refiero a edades específicamente sino a formas de pensar, uno aconseja no para imponer sino para ayudar o por lo menos es así en mi caso, hay muchísimas cosas para disfrutar de ese viejo BDSM como le dicen y muchísimas cosas para aprender de los Sadosaurios como algunos despectivamente les dicen y muchos de esos Sadosaurios acumularon info durante años y está a disposición de quien quiera recibirla, y eso es el BDSM tradicional transmitir todo los conocimientos adquiridos de una práctica que abarca cosas para muchos inimaginables, porque el BDSM no es solo dar un par de ordenes seguidas de un chirlo y sexo duro, como puse el principio el BDSM es una subcultura debido al alcance que tiene el mismo.
Disculpen lo extenso pero hay cosas que no se pueden resumir así nomás, primero debemos saber de donde se viene para saber en donde se está. 

Saludos CHRISTOPHER 

viernes, 5 de agosto de 2016

Como escoger tu primer anillo peneano (cockring)



Un anillo para pene (que raro se me hace llamarlo así, yo prefiero el término cockring) debe aumentar el tamaño de la erección sólo ligeramente. Si notas una hinchazón más pronunciada, entonces seguramente lo lleves demasiado apretado y pronto te vas a dar cuenta.

El cockring actúa disminuyendo el flujo de sangre en el tejido eréctil del pene, por lo que pone tu polla más dura. Y también ayuda a retrasar la eyaculación (lo que tu pareja agradecerá seguro), y mucha gente afirma que, cuando se corre, esa eyaculación es más intensa.

Luego, al quitártelo notas una sensación de alivio.

Hay que tener claro que el cockring no se usa exclusivamente en la relación sexual, sino que es también un adorno que puedes llevar puesto aunque no estés practicando sexo (en cuyo caso no debe apretar si quieres llevarlo mucho rato como adorno, y no para retener la sangre en tu polla). O también los llevamos porque nos gusta esa sensación de tener tu polla y huevos cogidos y acariciados. Y no olvidemos que, al llevar puesto un cockring, tu paquete sale hacia delante y parece un poco más grande 😉

Para colocarse un cockring se recomienda meterse primero un testículo y luego el otro, y por último el pene. Ayuda mucho el ponerle un poco de lubricante.

Básicamente hay dos grupos de cockrings: los fijos, y los ajustables. En el grupo de los ajustables voy a meter también los cockrings elásticos puesto que, a la hora de colocarlos, podemos variar su tamaño estirándolos.

Cockrings fijos

Los cockrings fijos más comunes suelen ser los de acero inoxidable, y existen en diferentes diámetros internos. Si nunca has usado uno, antes de comprarlo, debes conocer cual es el diámetro que necesitas, porque no debe ser ni demasiado holgado, ni excesivamente estrecho.

Para solucionar esta duda, que todos tenemos hasta que encontramos nuestra medida, tenemos el Cockring Test-Set. Es un pack que contiene cuatro extra-finos anillos de goma con cuatro diámetros: de 40, 45, 50 y 55 mm, para que compruebes cual es el tamaño que te ajusta mejor!

Los Cockrings fijos, o de acero, tienen algunas pegas, sobre todo cuando eres principiante: No te lo puedes quitar si estás empalmado.

Si te pones uno demasiado pequeño puede cortar cortar la circulación en el pene por completo. Piensa que la base del pene en estado flácido no mide lo mismo que cuando estás empalmado y llevando un cockring puesto.

Y la última (da igual que seas novato o no): pitan en los detectores de metales 😉

Cockrings ajustables elásticos

En general los ajustables son más fáciles de usar para principiantes ya que se puede regular el diámetro interno, y quitarlos es mucho más fácil.

Un gran clásico, que nunca pasará de moda, es el cockring de cuero, que se puede ajustar mediante broches metálicos o hebilla. Pero también hay modelos ajustables en otros materiales, uno de mis favoritos es el Perfect Fit Erection Ring (a la derecha de la imagen) con 13 posiciones de ajuste, y seguro con todos los lubricantes.

En cuanto a los cockrings elásticos, tenemos la variada gama de Oxballs, pionero en este tipo de juguetes, donde se pueden encontrar de todas las formas y colores imaginables.

Prácticamente todos estos cockrings elásticos son de talla única. Lo que facilita mucho tomar una decisión si no conoces tu talla de cockring.

Una pega de los elásticos es que pueden coger y tirar de los pelos, si llevas un buen matojo ahí abajo.
RECOMENDACIONES:
Si notas que un cockring te aprieta demasiado, bájate la erección y quítatelo de inmediato al primer signo de dolor, o si sientes frío en los genitales. Si es preciso piensa en Esperanza Aguirre para perder la erección, o date una ducha de agua fría, eso siempre ayuda.

No te lo dejes puesto toda la noche, ni duermas con el cockring.

En el caso de escoger un cockring de acero, compra sólo un cockring de acero inoxidable, y no de otros metales. Para otros metales, asegúrate antes de no tener alergias.

Según la Wikipedia, los anillos para el pene no deben ser usados sin consentimiento médico en el caso de pacientes con problemas cardíacos o que toman alguna medicación especial para diluir la sangre. En cambio, en el caso de personas con diabetes, no es raro que el médico recomiende el uso de este tipo de accesorios para ayudar a fortalecer la erección.

miércoles, 3 de agosto de 2016

5 enfermedades provocadas por el uso de juguetes sexuales hechos con impresora 3D.


De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). existen 30 bacterias, virus y parásitos que causan las infecciones de transmisión sexual, pero, ¿sabías que algunas ETS se pueden contagiar por el uso de juguetes sexuales 3D?

Actualmente existe una impresora con la que puedes obtener tu propio juguete sexual personalizado, sin embargo, se debe tener mucho cuidado de usarlo inmediatamente, ya que adquieren gérmenes que causan daños en tu cuerpo.

Tom Nardone, fundador de MakerLove.com, señala que al imprimir un juguete, la impresora lo crea capa por capa y si no se realiza de forma adecuada el proceso, quedan algunas imperfecciones donde se acumulan bacterias y fluidos corporales. 

Cuando un juguete sexual no queda completamente liso y tiene orificios, es muy difícil limpiarlo y desinfectarlo, ya que las bacterias quedan en estos orificios, por lo que se facilita el desarrollo de las siguiente enfermedades

1. Vaginosis bacteriana
2. Cistitis
3. Clamidia
4. Sífilis
5. Herpes

Además, si deseas que tu práctica sexual sea más confiable y no tengas que preocuparte por nada, utiliza un condón cada vez que utilices un juguete sexual producto de esta impresora.

lunes, 1 de agosto de 2016

Limpia tus juguetes sexuales



Se deben limpiar los juguetes sexuales incluso si no vas a compartirlos, no sólo por razones de higiene básicas, sino también para prevenir que una ITS en una parte del cuerpo se propague a otras partes.

También es importante no transferir las heces del recto a la boca, o la vagina, mediante el uso de un juguete sexual que ha estado primero en tu culo, ya que esto puede dar lugar a infecciones. Esto es especialmente importante en el caso de transexuales que hayan tenido una cirugía reciente para crear una vagina y están utilizando un vibrador o dilatador como parte del proceso de curación.

Hay limpiadores médicos que no provocan irritación de la piel (pero no es aconsejable que entren en contacto con vagina, ano o boca). Pero tampoco queremos que estropeen nuestros juguetes sexuales. Lo primero es conocer el material del juguete y saber que productos de limpieza admite.

Asegúrate de que cualquier juguete que haya entrado en contacto con el semen, sangre o heces, o cualquier cosa que haya estado en el interior de una persona, se limpia adecuadamente. El VIH es muy dificil de pillar, simplemente hay que evitar el contacto semen/sangre o sangre/sangre.

Necesitarás estas cosas para limpiar tus juguetes:

Jabón y agua caliente.

Una parte de lejía y nueve partes de agua (Nota: la lejía no mata el herpes inmediatamente; cualquier superficie requiere por lo menos de diez minutos de la exposición a la lejía para volver inactivo el herpes).

La solución de peróxido de hidrógeno al 10% (mata el herpes).

Después de limpiarlo, enjuaga bien con agua limpia para elimar todo rastro de lejía o jabón del juguete.

Los juguetes de cuero son un poco diferentes, no hay manera de esterilizar el cuero, pero se puede limpiar. Si usas un juguete de cuero (como un látigo, fusta, o consolador de cuero), aprende cómo tiene que limpiarse.

Si conoces el material de tus juguetes sexuales y sus propiedades podrás determinar la mejor manera de limpiarlos y cuánto puede reducir el riesgo. Por ejemplo, recuerda que los juguetes de silicona son más caros, pero son aptos para limpiar en el lavavajillas. Debes hacer caso de las recomendaciones y seguir las instrucciones del fabricante. Por último, ten en cuenta que muchos juguetes sexuales que se venden como novedades no se ajustan a ninguna especificación sanitaria.

Aprovéchate de que hay mucha información. No tengas vergüenza de preguntar a tu médico, busca y lee cualquiera de las muchas guías para sexo seguro que hay editadas.

El virus VIH tiene una característica singular: es frágil y sensible. No presenta resistencia alguna al medio ambiente. No se propaga ni sobrevive en el aire, el agua, la tierra, ni sobre objetos inertes.

Por el contrario, el virus VIH se destruye fácilmente en el calor mantenido 30 minutos a una temperatura de 56°; con el agua oxigenada, la lejía pura o diluida, el agua hirviendo (100°), y el alcohol corriente (40° ó más concentrado).

Las radiaciones ultravioletas, los rayos X y las radiaciones Gamma no pueden destruir al virus del VIH.