“Cualquiera que sea tu historia, bienvenido. Has emprendido un largo viaje hacia la honestidad sexual y la revelación personal. Puede ser un camino arduo, pero es el único modo de conseguir lo que deseas. En el decurso, te parecerá que hay un montón desalentadoramente grande de conocimientos que aprender; no te deseanimes. El Amo más perverso del mundo, la Dómina más imaginativa, empezaron igual que tú hoy: curiosos, excitados y algo inseguros.”
Pat Califia,
“SM. Los secretos del sadomasoquismo”

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viernes, 12 de septiembre de 2014

Bastinado

Azotes en los pies

Pegar en los pies puede ser divertido, especialmente si Ud. tiene algo de fetichismo con ellos.
Tenga cuidado: los pies son sensibles y delicados, llenos de pequeños huesos que se rompen fácilmente. Caminar al día siguiente sobre pies doloridos puede ser excitante para alguien al que le gusta, pero caminar con muletas, o usar una silla de ruedas, no lo es.
Así que si va a pegar en los pies, use una vara corta y liviana, o una tablita de madera corta y delgada o una regla, un flogger o una correa, y pegue solo por el ardor, no para producir dolor, moretones o cortar la piel.

Y ahora, al juego.

Primero, las posiciones. La posición tradicional para la falaka, con el castigado acostado boca arriba, y los pies atados bien alto es mi favorita, porque el dominante puede ver la cara del sumiso, lo que no es posible cuando se pega en las nalgas. Si los pies están bastante altos (a la altura de la cintura de una persona) el castigado no puede alcanzar las ligaduras, por lo que no es necesario atar las manos. Ver los ojos húmedos del sumiso, los inútiles movimientos de sus manos, el cuerpo estremecido de dolor es realmente un placer.
El sumiso, con sus manos sueltas pero inútiles para sacarlo de su posición, verá sus pies vulnerables allá arriba, los movimientos de dominante, el golpe cayendo, temerá el dolor sin poder hacer nada por evitarlo. Su sensación de indefensión, de estar a merced del otro será completa.
Los pies podrían ser atados juntos, para poder pegar en ambos al mismo tiempo, o separados. Si se los ata juntos, a medida que el dolor se acumula el sumiso tratará de cubrir alternadamente un pie con el otro. No es un mal espectáculo, pero si quiere pegar sin interferencias ate los dedos grandes de los pies uno al otro.
Si además los ata tensos hacia atrás, a los tobillos, obtendrá unos pies paralelos e inmóviles.
Con la mayor parte de los instrumentos, sólo será necesario pegar con un giro de la muñeca. Sólo para usar una correa deberá girar el antebrazo, pero tenga cuidado.

¿Y como pegar? 

Depende de los resultados que quiera lograr. Si tiene bastante tiempo, ate al sumiso en la posición elegida, consiga una silla para Ud., siéntese cómodamente y pruebe la técnica del bastinado. Pegue sólo lo bastante fuerte para obtener alguna respuesta del castigado, y siga pegando regularmente y rítmicamente en los dos pies al mismo tiempo, o alternando en uno y en otro. Controle el estado del sumiso, porque después de un tiempo el castigo puede convertirse en algo muy duro. Puede ser que consiga drogarlo con endorfinas, pero recuerde que alguna gente enloqueció sometida a esta tortura.
La técnica para castigos sensuales es pegar de suave a fuerte, parar, acariciar los pies, y recomenzar puede funcionar también.
Si lo que quiere es castigar, pegue más fuerte (con cuidado). Cambie los ritmos, cambie el lugar de los golpes.
Pruebe la reacción del sumiso cuando pega en la parte más carnosa, justo debajo de los dedos, pruebe en los arcos (el medio del pie del lado interior), en el borde exterior, en los talones.
Para mi, los dos primeros son más sensuales, porque arden, y el borde y el talón duelen más.
Algunos recomiendan hacer obligar al sumiso a caminar sobre sus pies desnudos después del castigo. Se supone que la compresión disminuirá la inflamación producida por los golpes. El frío (hielo, paquetes de hielo para deportistas, agua fría) también ayudan
Y desde luego, abrazos y caricias, expresarle al sumiso cuanto lo ama, también ayudan (y mucho) a reponerse de la experiencia.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Bastinado y falaka

Bastinado y falaka son palabras antiguas, usadas en todo el mundo a través de los siglos y las civilizaciones. Como todas las palabras antiguas y ampliamente usadas, éstas significan diferentes cosas para diferentes personas. Voy a tratar de dar los significados originales, hasta donde los sé, así como su uso actual.

Bastinado
Bastinado parece ser una palabra originada en el español. Su raíz puede ser la de bastón, y si bien para los hispanohablantes no significa nada, puede haber derivado de "bastonada", que según la Real Academia significa bastonazo, golpe dado con un bastón.
Como la encontré usada en las fuentes más antiguas, se daba este nombre a un castigo tradicional chino, que consistía en dar golpes no muy fuertes con una caña larga y liviana, usualmente de bambú, por largo tiempo (una hora o más), en las nalgas o en las plantas de los pies.
El sufrimiento no era causado por el dolor de cada golpe, que eran suaves, sino por la acumulación del dolor y por la angustia causados por la duración del castigo. Los ejecutores se entrenaban pegándole a una bolsa de porotos, y eran capaces de dar cien golpes sin cortar la piel. Una persona podía morir o enloquecer ante tal tortura.
Algunas fuentes mencionan el bastinado como una de las torturas de la Inquisición, pero probablemente eran sólo azotes con varas.
Como un castigo doméstico o escolar, en China se usaba pegar en las plantas de los pies con una vara corta y liviana. Era el equivalente de nuestras nalgadas. Lo sufrían los niños de ambos sexos, y también la esposa de manos de su marido. A veces los azotes se daban en las pantorrillas desnudas.
Actualmente la palabra se usa principal y simplemente para cualquier castigo de azotes en las plantas de los pies.

La falaka.
La falaka (o también falanga, falaq o fallaggas) es el castigo tradicional en la planta de los pies del Medio Oriente, Turquía y en general todos los países musulmanes.
En realidad es el nombre del instrumento usado para inmovilizar los pies para el castigo, equivalente al cepo europeo. Consiste en un largo y grueso palo con una soga atada a sus extremos. La soga cuelga flojamente del palo tomando la forma de una "U". Los pies desnudos del condenado se ponen dentro de la soga, y el palo se hace girar enrollándola, hasta que los pies quedan firmemente aprisionados contra la madera. Dos hombres sostienen el palo a la altura de la cintura, y los pies así levantados son golpeados. Si no hay una falaka disponible, los pies son atados y sostenidos en el aire por dos hombres que mantienen la soga tirante.
La palabra se usa ahora para el instrumento, para el castigo en sí y para una especie de fusta sin azotera para pegar en los pies, una vara flexible cubierta con cuero enrollado o trenzado.
Pero para castigar también se usan cañas, palos pesados, mangueras de goma y hasta pedazos de caño de metal. A diferencia de lo que ocurre en el bastinado, los golpes se dan con toda la fuerza para que sean dolorosos, y pueden dejar a inválida a una persona.
La falaka se usa en castigos domésticos y judiciales. Todavía es usada en las escuelas y en el hogar. Parece que se usa para castigos judiciales legalmente en Irán, e ilegalmente en la mayor parte de Medio Oriente. Hay reportes recientes de su uso ilegal por la policía turca.
También ha sido usada por el Taliban en Afganistán. En vez de la falaka, usaban un instrumento simple pero efectivo. Era un tronco con varillas terminadas en argollas de metal, pudiendo los pies de varias personas ser sujetos por una varilla metálica que pasaba por las argollas. En esta demostración del instrumento, el "verdugo" sostiene una manguera de goma.
En la escuela, los pies del culpable podían ser inmovilizados por la falaka, o se lo podía obligar a sacarse los zapatos y las medias, sentarse detrás del escritorio del maestro, y poner sus pies sobre el mismo, mientras dos compañeros lo sujetaban por los tobillos, o hacerlo acostarse boca arriba en el suelo, con un compañero sosteniendo cada uno de sus tobillos en el aire.
En este ambiente el instrumento de castigo solía ser un vara liviana o una regla de  madera. A veces el alumno tenía que volver a su casa descalzo (y probablemente recibir algún castigo adicional allí).
En la mayoría de los países árabes (y para muchos occidentales), mostrar los pies, y especialmente las plantas de los pies es considerado degradante, especialmente para un hombre (las mujeres pobres suelen ir descalzas) así que la vergüenza era parte del castigo. Si el castigo era lo suficientemente severo el hombre podría no poder caminar, y tener que moverse sobre las manos y rodillas sumaba más humillación.

Tomado de: http://www.angelfire.com/ex/ecstagony/info/artinst/bastifala.htm